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Los recientes eventos mundialistas e internacionalistas nos muestran que vivimos en el mundo ciudadanos de diferentes niveles.
El mundial arrancó con gran expectación y algarabía para propios y extraños, porque aun no siendo deporte favorito de muchos, la mayoría se deja envolver por esta fiesta deportiva donde van representados 32 países de todos los rincones del globo. Mandatarios, premios nobel, grandes figuras públicas, diplomáticos, medios de comunicación de todo el orbe y turistas inundaron Sudáfrica para asistir a la cita de cada cuatro años.
Mas allá de las justas deportivas los medios de comunicación se dedican a mostrarnos Sudáfrica en sus diferentes facetas, mientras hemos visto grandes y lujosos hoteles dedicados a atender a los protagonistas de las reuniones en Toronto, al mismo tiempo vemos el conato de emplazamiento a huelga de un grupo de empleados de uno de los estadios donde se jugaría un partido reclamando la paga injusta, las jornadas de horarios extendidos sin pago de las horas extras. Así es nuestro mundo es el estatus quo del cual nos es imposible emerger, la abismal situación individual de la grupal, la incongruencia estática desde siempre entre los índices micro y macro.
Mientras el futbol soccer nos mantiene entretenidos y por poco mas de 90 minutos según lo dicte el árbitro en su necesidad de jugar tiempo complementario, nos adentramos en un mundo de carreras, patadas, cabezazos , goles reglamentados y hasta rasgadura de vestiduras se dan al otro lado del mundo en las cumbres del G-8 y G-20, los mandatarios se rasgan las vestiduras haciendo uso de la palabra, sin embargo los ciudadanos a quienes representan ya no estamos para retórica, queremos ver un rumbo realmente nuevo distinto para alcanzar la justicia social.
Toronto que se muestra al mundo como una plácida capital cosmopolita, incluyente y diversa en sus habitantes, muy acercada a la visión de la leyenda bíblica de la Torre de Babel recibió a los encumbrados mandatarios jefes de estado de las naciones mas poderosas de mundo, y digámoslo de nuevo, encumbradas según el aspecto macro, porque ni Estados Unidos se escapa ya del desacuerdo social de sus ciudadanos en cuanto a la disparidad del ingreso y la injusta distribución de los recursos.
La élite mundial representada por los 8 países que ostentan el poderío económico y por ende político, que en sus albores se hacían llamar los países mas industrializados Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Rusia convergen anualmente para delimitar consensos que les permitan acordar sus posturas en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y las directrices del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio, ya que si bien nos anuncian cada año que debemos iniciar un proceso de crecimiento sostenido que nos permita emplazar la pobreza y alcanzar mejores niveles de vida, que se harán ajustes en los sistemas financieros para evitar la caída sistemática de los mismos, abrir los mercados y liberar el comercio, no se tienen los mecanismos conjuntos para hacer frente a los problemas estructurales y atacarlos radicalmente para tomar el rumbo que se anuncia.
Esta justa de las palabras como en la justa de la patadas tiene sus dos caras igual, mientras la sublime cadencia de las palabras interpretadas con la mas pulcra rítmica prosa, pudiera exaltarnos y llevarnos al ensueño de un mundo regido por la justicia social, nos damos cuenta que cada nación representada es sólo defensora de sus propios intereses y si partimos de la estridente realidad de que cada país a su vez rige sus posturas y plantea sus reformas según la oligarquía que ostenta el poder lo determine conveniente.
El mundo es dispar, no tiene las mismas reglas para unos u otros, ni siquiera la mundialmente representada justicia con los ojos vendados se ejerce igual para unos u otros. La realidad nos abofetea cada día de ida y vuelta como si quisiéramos cumplir a cabalidad el mandato ponemos la mejilla izquierda con la derecha aun adolorida y seguimos de espectadores de la injusticia de los varios mundos conviviendo bajo un mismo cielo, o podríamos decir una misma sociedad viviendo bajo los mismos exitosos niveles macros pero de manera “per cápita” se sufren los sin sabores del descenso en el poder adquisitivo, el nulo acceso a créditos, el desempleo, el despojo de los inmuebles, etc.
La justicia no solo es vidente, sino que hace uso de su facultad visual con suspicacia y conveniencia total, la justicia está de parte del mejor postor, sino Sudáfrica sería el mismo para el turista de 5 estrellas y el que está en la mini empresa fabricando las vuvuzelas.
El mundial, las cumbres de los 8 y 20 son un escenario para mostrarnos tal y como somos, voraces hijos pródigos del consumismo irresponsable e irracional por ello contribuimos de manera muy acertada en la permanencia de las cosas, cuando en realidad el clamor por una reforma sustancial en el sistema mundial se requiere, por el bien de los habitantes de este planeta, sino que le pregunten a las algas y los pelícanos del Golfo de México.
La libertad de comercio y la flexibilidad en la fuerza de trabajo que promulgan los del G fueron causas de lo acontecido en la catástrofe de la petrolera BP, con legislación laxa, protección gubernamental, con verificaciones nulas y sin la ceguera de la justicia hemos visto como un grupo de encumbrados empresarios bajo el amparo de la justicia con visibilidad de lince.
Así estamos, queriendo sin hacer, soñando sin despertar, unos en llevarse la copa mundial, otros en mantener el rumbo y perpetuarse en la sección de privilegiados y los otros los mas, en que le saquen los ojos a la diosa justicia.
P.D. La muerte de Anastasio Hernández en California y del adolescente Sergio Adrián Hernández en territorio mexicano, es una muestra clara del sentimiento anti-mexicano y la visión generalizada que se tiene de este grupo como el enemigo a seguir, causante de los mayores problemas, por cierto muchos de ellos ficticios como el supuesto del incremento de la violencia e inseguridad en la frontera. La irresponsabilidad en los medios de derecha radical y la de algunas autoridades como el alguacil Joe Arpaio a quien por cierto no dedicare mas tiempo, y la Gobernadora Brewer quién de manera muy segura como quien se dirige a un bochinche de ignorantes que espera que le digan solo lo que quieren escuchar, se tomó el atrevimiento de decir que la mayoría de los indocumentados en su camino por el desierto cargan drogas; lamentable que alguien de su investidura (fortuita por cierto) muestre tanto desconocimiento de quienes son sus representados.
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